La autosugestión se puede practicar de diferentes formas, como por ejemplo:
- Repetir frases positivas que nos motiven, nos inspiren o nos tranquilicen. Por ejemplo: “soy capaz de lograr mis objetivos”, “me acepto y me quiero tal como soy”, “todo va a salir bien”, etc.
- Visualizar mentalmente situaciones que nos gustaría vivir o metas que nos gustaría alcanzar. Por ejemplo: imaginar que estamos dando una presentación exitosa, que estamos disfrutando de un viaje soñado, que estamos recibiendo un reconocimiento, etc.
- Escuchar audios o vídeos que nos transmitan mensajes positivos, como meditaciones guiadas, afirmaciones, música relajante, etc.
- Leer libros o artículos que nos enseñen sobre el poder de la mente, como por ejemplo: “El poder de la autosugestión positiva” de Joseph Murphy, “El secreto” de Rhonda Byrne, “Piense y hágase rico” de Napoleon Hill, etc.
La autosugestión es una herramienta muy útil para mejorar nuestra calidad de vida, ya que nos ayuda a crear una actitud positiva, a superar miedos y limitaciones, a aumentar nuestra confianza y nuestra autoestima, y a atraer lo que deseamos. Sin embargo, también hay que tener en cuenta que la autosugestión no es una varita mágica que lo soluciona todo, sino que requiere de constancia, paciencia y acción. La autosugestión nos prepara mentalmente para el éxito, pero también tenemos que poner de nuestra parte para conseguirlo. 💪
.png)